La asociación

Un importante grupo de empresas atalanas franquiciadoras han creado la nueva Asociación Catalana de Franquiciadores (ACF) como una herramienta para la promoción del sistema de franquicias y la defensa de los principios deontológicos que los caracteriza, al mismo tiempo que prestará servicios informativos, administrativos y técnicos a sus asociados. De igual manera, la ACF orientará las relaciones de los franquiciadores y sus franquiciados con las instituciones y organismos públicos relacionados con la franquicias.

La Asociación arranca con 45 socios que tienen sus sedes centrales en Cataluña, condición imprescindible para formar parte de la ACF. El sistema de franquícias catalan está formado por 302 marcas, de las cuales un 30% estan en fase de desenvolvimiento. La presencia que tienen en el estado español se concreta en 19.502 establecimientos que dan ocupación a 63.328 personas. La facturación de las franquicias catalanas supera los 6.198 millones de euros.

La franquicia tiene una fuerte incidencia, tanto en la creación de pimes y microempresas como por la oferta de puestos de trabajo, además de apotar una modernización de la gestión de negocios en el mundo del comercio y los servicios. También en estas líneas, la ACF pondrá en su sabiduría al servicio del desenvolvimiento del sistema de franquicias.